Hoy fue el cumpleaños de mi sobrina (aunque la fiesta la hicimos el sábado). 9 años ya!!! Parece que fue ayer cuando la "conocí" y me encariñé de ella como si fuera mi hija. No es la única sobrina que tengo, pero si es la más especial para mi. Desde bien pequeña pasamos mucho tiempo juntas. Yo trabajaba el fin de semana y por semana siempre estaba con ella. Jugábamos, reíamos, la llevaba de paseo conmigo, le enseñaba canciones. Me acuerdo una vez, en Semana Santa, que una amiga me estaba esperando para salir y yo no podía irme hasta que se durmiera. Yo cantándole y ella, que tenía un año y medio en vez de cerrar los ojos y dormirse, ala a cantar conmigo. Y lo mejor era que yo no le cantaba las típicas nanas, sino canciones "de moda" que a mi me gustaban. Y Sara se las aprendía todas. Sigue teniendo mucha facilidad para eso.
Otra de las cosas que nos gustaba hacer era sacar fotos. Ella encantada, le gustaba posar, que la maquillara y le pusiera mis tacones y hacerme pases de modelos. Incluso teníamos un banco donde sacábamos fotos!! Aún hoy cuando pasamos por allí dice si nos sentamos en nuestro banco!! Cuando íbamos a pasear siempre nos parábamos en ese banco y sacábamos alguna foto. Yo siempre fui de llevar la cámara en el bolso y sacarle fotos a mi sobrina era uno de mis pasatiempos favoritos. Y siempre salía guapísima, era muy fotogénica. Si tengo más fotos de ella que su madre!!
En eso si que cambió. Ya no es tan amiga de las fotos.
Cuando Sara tenía poco más de dos años cambié de rumbo, dejé mi pueblo y me fui para Coruña. Nunca olvidaré el día que me marché. Era un lunes, 5 de septiembre. Y mientras yo terminaba de meter las cosas en el coche Sara lloraba desconsolada temiendo lo que iba pasar. Y yo eché llorando todo el día!
Pero el fin de semana regresaba a casa y siempre estaba con ella. Desde que llegaba hasta el domingo a la noche estaba conmigo. Dormíamos juntas, hacíamos la cena juntas, veíamos pelis y seguíamos cantando y bailando. Me hacía dibujos, me escribía postales, me daba multitud de besos y abrazos y me decía que me quería. Era mi hija de fin de semana!!!! Y yo encantada, prefería estar con ella que salir por ahí de marcha.
Y así hasta que tuvo 5 años. Cuando la traicioné y la abandoné!! Conocí a Juan y las cosas empezaron a cambiar. Ya no dormíamos juntas, ya no pasábamos tanto tiempo una con la otra. Y ella lo notó, claro. Tampoco me olvidaré cuando un par de meses después de conocerlo me dijo que ahora nunca dormía con ella, que siempre le tocaba a él. Qué podía volver a mi vida de antes!!! Mi vida de antes era ella... y ahora la tenía que compartir!! Y eso fue lo que intenté.
Ahora ya va "mayor" y pasa un poco de todo, incluso de mi. Y no penséis que a veces no me dan ganas de volver atrás y volver a vivir todo lo que viví con Sara. Ella llenó mi vida de mucha alegría y siempre será muy especial para mi.
Espero no haberos aburrido mucho, pero me apetecía escribirlo. Me emociona recordarlo y de alguna manera es como un regalo para Sara, que espero que algún día lo lea. Aunque ella ya sabe que la quiero un montón!!!
Y esta tarta tan especial está rellena de chocolate y dulce de leche. Y estaba muy rica!!!!!!!!