lunes, 8 de septiembre de 2014

Helado de moras y trocitos de galleta. De vuelta


Hola!!!!!!!!! ¿Hay alguien? Seguro que si, muchos no os habéis tomado ni un descansito y otros no hicimos más que vaguear, jeje. Bueno, no todo fue vaguear, estuve bastante ocupadilla también! 
¿Qué tal ese verano? Por aquí mucho no hubo, pero algo se disfrutó. La playa poco la pisamos, y aunque sin  vacaciones, no faltaron las fiestas y comilonas que siempre te alegran el cuerpo y el paladar, jeje.

Otra de las cosas que disfrutamos fue ir en busca de moras. La verdad no tuvimos que buscar mucho, en el camino que va para casa ya cayeron algunas y yendo para casa de la suegra un montón más. ¡Es lo que tiene vivir en el campo! 


Os confieso que a mi no me gustan, pero me lo pasé pipa cogiéndolas (y arañándome, jeje) y pensando en el uso que les iba a dar aunque lo disfrutaran otros. También me traen muchísimos recuerdos de cuando era pequeña e íbamos en pandilla a por ellas.
Llegamos cargados de esta fruta silvestre; algunas acabaron en tarta, otras en la barriga de mi chico y otras pocas las convertí en helado. 

Tenía pensado empezar esta temporada con la tarta que hice para celebrar mis 32 añitos, pero aprovechando que Sofía está de cumpleblog os dejo este helado antes de que se acabe el plazo y el verano y aprovecho para felicitarla.

Es el primer helado que hago de este tipo y un poco improvisado con dos yogures a los que les evité la muerte y unas pocas galletas que me habían sobrado de la tarta.
A mi chico le gustó, así que el resultado no me pudo satisfacer más. Mi intención era que supiera a moras y galletas, y aunque estas últimas no se aprecian a la vista, a eso sabía.

El pobre fue un poco desobediente y se resistió a las fotos, el bochorno que hacía ese día no ayudó nada, pero tenía que sacarlas antes de que lo catara, así que valor y al toro.



INGREDIENTES:
  • 150 gr. de moras silvestres trituradas
  • una cucharadita de zumo de limón
  • dos yogures naturales
  • 1 cucharada de miel
  • 200 ml. de nata para montar
  • 60 gr. de galletas en trocitos (yo usé tipo digestive)

PREPARACIÓN:

Mezclamos el yogur con la miel, el zumo y las moras trituradas. 
Montamos la nata y la batimos con la mezcla anterior. 
Incorporamos los trocitos de galletas, vertemos en el molde y llevamos al congelador. Cada media hora, unas 6 o 7 veces, batimos bien para evitar la cristalización. 
Sacar del congelador unos minutos antes de consumir. 


CON ESTA RECETA PARTICIPO EN EL CONCURSO "PON UN HELADO EN TU MESA" DEL BLOG MIL IDEAS MIL PROYECTOS


¿Un cuenquito?


lunes, 28 de julio de 2014

Mesa dulce doble cumpleaños. Tarta Devil´s Food Cake



Ayer domingo celebramos cumpleaños por partida doble. Mi madre y yo cumplimos años con una semana de diferencia, por lo que son muchas las veces que lo celebramos juntas, o lo volvemos a celebrar, jeje. 

Vivir en el campo tiene muchísimas ventajas. Es un auténtico placer poder disfrutar de una buena comilona al aire libre sin tener que cargar el petate. Claro que siempre estoy "rezando" para que no llueva, (el año pasado tuvimos la mala suerte de que llovió tanto en mi cumple como en el de mi chico, puag!!!)  porque si no apretaditos que íbamos a comer. No iban ser todo ventajas, jeje. Hablando de ventajas, ¿quién quiere piscina teniendo cubos de agua? jeje, ¡qué bien lo pasamos!


Siempre os digo que me encanta dulcear y cuando tengo invitados "tiro la casa por la ventana" y la lleno de dulces, jeje. La verdad siempre pienso que va a sobrar una barbaridad, porque después de comer a fartar (como dijo una de mis hermanas: "estoy llena, pero la pizza me gusta tanto que me como otro trozo". ¡Y a la merienda se comió el único que sobrara!) el estómago no deja ya mucho sitio y como decimos por aquí: ¡tanto dulce ya cheira! Pero al final lo que no se come a medio día se termina a la merienda, jeje. 


Hace meses que tenía claro que para mi cumple quería montar una mesita de este estilo, así que puse al chico a trabajar y a mis órdenes, jeje, que para algo le lleno el estómago!!! El resultado me encantó. 
Lo que no tenía tan claro era que tarta íba a hacer. Ya sabéis que; aunque yo soy muy chocolatera; en mi familia no lo son tanto, por lo que es complicado cumplir el gusto de todos. Pero la tarta tiene que ir al gusto de la cumpleañera, así que chocolate, y al que no le guste, que coma del bizcocho tarta de mi madre, jeje.  

Me decidí por ésta diabólica tarta, rellena de mousse, un auténtico placer chocolatero.

INGREDIENTES:

Bizcochos:
  • 150 gr. de mantequilla
  • 200 gr. de azúcar
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta
  • 2 huevos
  • 50 gr. de cacao
  • 80 ml. de agua caliente
  • 100 ml. de nata
  • 2 cucharadas de vinagre
  • 190 gr. de harina
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 pizca de sal
Relleno:
  •  2 yemas
  • 2 claras
  • 300 gr. de chocolate negro
  • 150 gr. de mantequilla
  • 100 gr. de nata para montar

PREPARACIÓN:

Empezamos preparando los bizcochos. Yo utilicé tres moldes de 15 cm. 
Precalentamos el horno a 180º. 
Mezclamos la nata con el vinagre y dejamos reposar. 
Batimos la mantequilla con el azúcar y la vainilla hasta que esté cremosa. 
Incorporamos los huevos de uno en uno y seguimos batiendo.
Mezclamos el cacao con el agua caliente y lo incorporamos a la crema de mantequilla.
Tamizamos la harina con el bicarbonato y la sal y lo vamos integrando a la preparación anterior en tres veces, intercalándolo con la nata. 
Vertemos la mezcla en los moldes y horneamos unos 20 minutos. 
Dejamos enfriar sobre una rejilla. 

Para la mousse fundimos el chocolate con la mantequilla al baño maría hasta que estén integrados, entonces incorporamos las yemas batidas. 
Retiramos del fuego y añadimos la nata montada, integrándola en la mezcla. 
Por último montamos las claras a punto de nieve y las añadimos a la preparación anterior con movimientos envolventes. 
Dejamos en la nevera un par de horas antes de rellenar y cubrir la tarta. En este caso me apeteció dejarla desnudita y con la mousse que me sobró rellené tres tazas de café.


Un bizcocho jugoso con un relleno muy tentador para los chocolateros. Hoy quería comerme las sobras, pero no quedaron, jeje.

También preparé macarons, de pomelo y de praliné, que ya los había hecho anteriormente y a mi madre le encantaron.


Un bundt cake de nata y vainilla para mi madre (otra receta más del libro de "El rincón de Bea") que también lo hice anteriormente y nos gustó mucho. Y como sabía que la tarta no la iba probar, con un bizcocho iba a lo seguro.


Los cakepops los hice con restos de un bizcocho de vainilla mezclado con nutella y cubiertos de chocolate.
Por último, pero no menos importante, los minicupcakes, que son de vainilla con crema de mantequilla de merengue suizo. Unos bocaditos deliciosos.


Las recetas que faltan os las pondré a la vuelta. Aunque no me voy de vacaciones (lamentablemente, jeje) me tomaré un descansito, sobre todo, para ordenar la pila de fotos que tengo desperdigadas y entradas a medio escribir. Nos vemos en septiembre, disfrutar del verano!!!




lunes, 21 de julio de 2014

Polos de pomelo

Como ya comenté en varias ocasiones, otra de mis rarezas es que no soy nada heladera. Los helados que más me gustan y prácticamente los únicos que tomo y realmente me apetecen son los polos o similares, bien fresquitos. Sí, esos que solo llevan agua, jeje, pero claro, teniendo en cuenta que mi bebida favorita es el agua tiene su razón de ser. 


Está claro que en mi casa la heladera no triunfaría. Juan también se decanta por este tipo de helados y es lo que suelo hacer. Aprovechando que el otro día le regalaron un montón de pomelos decidí sacarle partido a un par de ellos con estos refrescantes polos. 

Para que los pobres no sufrieran mucho, les saqué las fotos pasadas las nueve de la noche. Después nos los comimos, que todo esfuerzo merece su recompensa, jeje.


INGREDIENTES:
  • 100 gr. de agua
  • 100 gr. de azúcar
  • 300 ml. de zumo de pomelo

PREPARACIÓN:

Preparamos un almíbar. Ponemos el agua y azúcar en un cazo y removemos. Dejamos hervir unos minutos, apartamos del fuego y dejamos enfriar. 
Mezclamos el almíbar con el zumo de pomelo y rellenamos los moldes. Los metemos en el congelador y pasada una hora metemos los palitos. Volvemos al congelador. 


Y cuándo más apetezcan, los disfrutamos!!!

lunes, 14 de julio de 2014

Red Velvet mini cakes

Este año casi se me olvida el cumpleblog. Bueno, en realidad se me olvidó, jeje. No preparé nada especial para la ocasión, así que aprovechando las velitas del cumpleaños de mi chico, le quito el dos y ya nos queda el numero para soplar por el tercer añito que escribo estas palabras. Espero que sean muchos más!!!


A Juan le encanta el red velvet, es de lo que más pide, y aunque su cumpleaños ya lo celebraramos unos días antes, el propio día no quería dejar de darle una sorpresa. Sobra decir que le encantó.

La receta del bizcocho se la tomé prestada a una de mis blogueras favoritas, Cristina. Es un bizcocho tan blandito y jugoso que no nos hace falta ni crema para disfrutarlo. Aunque si se la ponemos lo vestimos de fiesta y nos damos un homenaje.


INGREDIENTES:

Bizcocho: (utilicé la mitad de las cantidades de la receta de Cris)
  • 1 huevo
  • 125 gr. de harina 
  • 150 gr. de azúcar
  • 1/2 cucharadita de vinagre
  • 1/2 cucharada de cacao en polvo
  • 125 gr. de aceite
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 125 gr. de buttermilk
  • 1/2 cucharadita de sal
  • colorante rojo
Crema:
  • 100 gr. de queso crema
  • 100 gr. de mantequilla
  • 125 gr. de azúcar glas

PREPARACIÓN:

Empezamos preparando el bizcocho. Si no tenemos buttermilk lo preparamos con 125 gr. de leche y media cucharada de vinagre o zumo de limón, removemos y dejamos reposar unos 10 minutos.
Tamizamos los ingredientes secos en el mismo bol: harina, azúcar, cacao, bicarbonato y sal. En otro bol los húmedos: huevo, vinagre, aceite, buttermilk y vainilla.
A continuación integramos los ingredientes húmedos sobre los secos poco a poco y por último añadimos el colorante hasta que tenga el color deseado. (Yo normalmente se lo añado antes a los ingredientes líquidos)
Vertemos en el molde escogido, en mi caso un molde cuadrado de 23 cm. y con el horno precalentado a 180º horneamos unos 20 minutos.
Dejamos enfriar sobre una rejilla. 

Para la crema batimos el azúcar y la mantequilla hasta que esté blanda y cremosa. Añadimos el queso crema y batimos hasta integrar. 

Para montar los mini cakes cortamos círculos de masa con ayuda de un cortapastas, con cuidado, que el bizcocho es muy blando. Cubrimos con crema y ponemos otro círculo de bizcocho. Terminamos con la crema. (Con los restos de bizcochos hice cuadraditos con un montoncito de crema, para comer de un bocado)




lunes, 7 de julio de 2014

Muffins de mortadela y queso


En Galicia el verano no ha entrado con buen pie. ¡Como si fuera una novedad...! Mi cuerpo sigue tan blanco como en invierno, pero vamos, tampoco le vamos echar toda la culpa al clima, porque algún rayito de sol si ha salido aunque yo no haya tenido tiempo (ni ganas, para que nos vamos a engañar) de coger la silla y tirarme a la bartola. 
Me da que este año no voy superar los dos días de playa del año pasado, jeje. Lo que si espero es disfrutar muchas comidas al aire libre, que para algo una tiene la ventaja de vivir en el campo, en buena compañía y con unos muffins tan buenos y sencillos como los que hoy os traigo.


INGREDIENTES:
  • 130 gr. de harina
  • 2 huevos
  • 3/4 de cuchararida de levadura
  • 60 gr. de aceite
  • 130 gr. de nata
  • 100 gr. de queso rallado
  • 120 gr. de mortadela siciliana en taquitos
  • orégano
  • pizca de sal
  • pimienta

PREPARACIÓN:

Batimos los huevos, añadimos el aceite y la nata. 
Mezclamos con la harina y la levadura tamizadas. 
Integramos el queso y la mortadela, salpimentamos y ponemos un toque de orégano. 
Rellenamos los papelitos o las cápsulas que utilicemos y con el horno precalentado a 180º horneamos unos 20 minutos. 


Rápidos, sencillos y deliciosos.

lunes, 30 de junio de 2014

Praliné de avellanas


Hace ya un par de meses que hice esta deliciosa crema y la voy a tener que repetir, porque casi no queda.
La podemos usar en infinidad de postres, como relleno o incluso comerla a cucharadas de lo rica que está, jeje. Además es muy sencilla de hacer y dura mucho tiempo, si no se remedia, claro, jeje. 

De momento la utilicé para hacer unos minicupcakes y dos clases de macarons. Poco a poco os lo iré enseñando siempre que lo salado no pida el paso, jeje, que tampoco es cuestión de empacharnos!!! 

Se me van acumulando las entradas, unas a medio escribir o con las fotos sin subir y otras en las que ni eso. Pero es que que últimamente, entre que tengo al chico más tiempo en casa y que ando liada con cumpleaños y tartas de fondant, estoy un poco vaga con el blog.  A ver si me tomo unas pequeñas vacaciones en agosto y ordeno todo, jeje. 



INGREDIENTES:
  • 200 gr. de avellanas
  • 120 gr. de azúcar
  • 50 gr. de agua

PREPARACIÓN:

Primero tostamos las avellanas en el horno a 140º unos 20 minutos, dándole vueltas de cuando en cuando. Dejamos enfriar. 
Luego ponemos el azúcar y el agua en un cazo y hacemos un almíbar. Cuando llegue a 117º apartamos del fuego, incorporamos las avellanas al cazo y removemos. 
Vertemos esta mezcla sobre papel de horno hasta que enfríe.
Partimos en trozos y molemos en la picadora, en mi caso, un buen rato hasta que se forme el praliné. 
Guardamos en un tarro hermético y la disfrutamos donde más nos guste.


lunes, 23 de junio de 2014

Mini cupcakes de mojito


Una vez más un cumpleaños fue la excusa para dulcear. Esta vez le tocó a mi chico, 32 añitos que cumplió y una pequeña celebración que hicimos en casa. 
Todo muy sencillo, comida de picoteo y algún postre pensando en el cumpleañero, como estos cupcakes de mojito. También preparé unos macarons de chocolate y praliné, que publicaré próximamente y la tarta, que fue de fondant con la forma de su  "tesoro", el coche que tiene que jubilar y le da mucha penita. Yo no quedé muy contenta con el resultado, fue un día que me salió todo al revés y aún por encima hacía tanto calor que el fondant no hacía más que romperse, pero bueno, a él le encantó y eso es lo que cuenta. 


Al contrario que el año pasado, en esta ocasión el tiempo acompañó y pudimos disfrutar de la comida y el resto de la tarde al aire libre. En invierno no se valora, pero cuando llega el verano vivir en el campo son todo ventajas, (bueno, menos el bicherío, jeje) solo nos faltaba la piscina, jeje.

Aunque lo celebramos el pasado domingo, su cumpleaños no fue hasta el miércoles y le preparé otra pequeña sorpresa, pero en esta ocasión solo para los dos. Y justo este finde celebró también mi sobrina, así que voy llenita, pero llenita de dulce. Y para el mes es el de mi madre, y el mío... el verano no da tregua en mi familia, jeje.

De momento os dejo con los mini cupcakes.



INGREDIENTES:

-Bizcochos: (24 minis y 3 grandes)
  • 1 huevo
  • 80 gr. de aceite
  • 120 gr. de azúcar
  • 50 gr. de azúcar moreno
  • 1/2 cucharadita de levadura
  • 150 gr. de harina
  • ralladura de una lima
  • 30 gr. de ron mojito
-Almíbar:
  • 25 gr. de azúcar
  • 10 gr. de ron con lima
  • 15 gr. de agua
  • hoja de menta o hierbabuena
- Cobertura: (24 minis)
  • 100 gr. de mantequilla
  • 125 gr. de azúcar glas
  • 1 cucharada de zumo de lima
  • 2 cucharadas de ron mojito
  • ralladura fina de 1/2 lima 
  • una puntita de colorante verde 

PREPARACIÓN:

Para los bizcochos batimos el huevo con los azúcares y la ralladura, añadimos el aceite y el ron y seguimos batiendo. Por último incorporamos la harina y la levadura tamizadas y mezclamos bien hasta que esté integrado. Vertemos en las capsulitas y con el horno precalentado a 180º horneamos unos 10 minutos. 
Para el almíbar ponemos los ingredientes en un cazo y removemos a fuego medio hasta que hierva. Dejamos enfriar. Pincelamos los bizcochos. 
Para la cobertura batimos todos los ingredientes hasta que estén bien integrados y con una textura cremosa. Rellenamos una manga pastelera y con la boquilla (yo la 1M) deseada cubrimos los cupcakes. Por último decoramos con unas hojitas de menta o hierbabuena.


Están riquísimos, no son nada dulzones ni empalagosos, predomina el sabor a mojito. Además en tamaño mini se comen de un bocado. Realmente deliciosos.

lunes, 16 de junio de 2014

Tortilla de patatas, zanahorias y espárragos

En casa somos mucho de huevos y patatas y además como son caseros los disfrutamos el doble. Nunca faltan. 
La tortilla es un fijo todas las semanas, ya sea en comidas o cenas, pero de ella no nos cansamos. Con zanahoria ya la hiciera varias veces, pero con espárragos no. Aprovechando que me quedaban unos pocos, ésta fue la ocasión. 


INGREDIENTES:
  • 1 patata grande
  • 4 o 5 zanahorias 
  • 8 espárragos verdes
  • 4 huevos
  • sal
  • aceite

PREPARACIÓN:

Picamos las patatas, las zanahorias y los espárragos en rodajitas (dejando las puntas enteras). 
Ponemos unos gotas de aceite en una sartén y salteamos los espárragos. Reservamos.
En una sartén o freidora pochamos las zanahorias y las patatas hasta que estén blanditas. 
Batimos los huevos con un poco de sal, añadimos las patatas con la zanahoria y los espárragos (reservamos las puntas). 
Volcamos la mezcla en una sartén engrasada y cuajamos la tortilla al gusto.
Servimos cortada en triangulitos con las puntas de los espárragos.


lunes, 9 de junio de 2014

Macarons de lima (con merengue italiano)

El no tener la familia a lado tiene su lado bueno, no recibes visitas inesperadas y te encuentran en pijama, no vienen tomar café y se libran de beberlo rancio, el dulce toca a más porque solo somos dos a repartir... Ésto debería ponerlo en el otro lado de la balanza, somos dos a engordar, jeje. Lo"malo" de hacer dulces es que hay que comérselos, jeje. ¡Vale, descubrí la polvora! No es que cueste comérselos, que la mayoría de las veces no cuesta nada, pero una no puede dulcear tanto como le gustaría sino quiere acabar con subidón de azúcar, cincuenta kilos de más o los dulces en la basura, porque no tengo la familia ni amigos a lado para repartir. Así que aprovecho cumpleaños y fiestas de guardar para dulcear más de la cuenta. 


Hace casi un mes que llevé estos macarons al cumpleaños de una de mis cuatro hermanas. Hace tiempo que tenía ganas de hacerlos con merengue italiano y por fin me animé. Para ello seguí las indicaciones del libro de "Patricia Arribálzaga" y el aprendizaje con los macarons franceses. El resultado fue muy satisfactorio. A poco más y nos comemos las conchas sin rellenar, ¡que ricas!


INGREDIENTES:

Conchas:
  • 150 gr. de almendra molida
  • 150 gr. de azúcar glas
  • 112 gr. de clara de huevo (en el libro manda envejecerlas, yo nunca lo hago y salen igual)
  • 150 gr. de azúcar blanco
  • 40 gr. de agua
  • ralladura de una lima
  • colorante verde 
Relleno:
  • 75 gr. de mantequilla
  • 75 gr. de azúcar glas
  • 40 gr. de lima curd

PREPARACIÓN:

Para hacer las conchas, por un lado tamizamos la almendra y el azúcar glas. Mezclar con la mitad de las claras (56 gr.) hasta formar una pasta. Incorporar a la pasta la ralladura de lima.
Por otro lado preparamos un merengue italiano. Empezamos preparando un almíbar. Para ello ponemos en una olla el azúcar blanco con el agua, removemos y ponemos al fuego. Colocamos el termómetro para caramelo dentro, cuando marque 110º empezamos a montar el resto de las claras (los otros 56 gr.) a punto de nieve. Cuando el almíbar llegue a los 117º apartamos del fuego y lo vertemos lentamente en las claras montadas. Seguimos montando las claras a velocidad media hasta que obtener el merengue y que pierda temperatura.
Mezclamos la mitad del merengue con la pasta de almendra y azúcar glas hasta que se integre y luego incorporar el resto hasta obtener una masa ni muy líquida ni muy espesa. Añadir un poco de colorante si se desea. 
Rellenar una manga con boquilla redonda y hacer circulitos de masa. Dejar reposar los macarons hasta que estén secos, que no dejen marca al tocarlos ligeramente. (Patricia dice que no hay que dejarlos más de una hora, pero yo los tuve más, porque por aquí el tiempo es muy húmedo y a veces no secan)
Precalentar el horno a 140º y hornear unos 14 minutos. Dejar enfriar totalmente antes de rellenar. 

Para el relleno batimos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema blanquecina y suave. Añadimos el lima curd y mezclamos. Ponemos en una manga, cortamos la puntita y rellenamos las conchas.


Son un poco más complicados y llevan más tiempo que los de merengue francés, pero merece la pena. 
Las conchas por si solas están buenísimas, con la ralladura de lima irresistibles y el relleno a pesar de lo que pueda parecer no es tan dulce.
Unos macarons con un toque ácido delicioso. Los repetiré!

lunes, 2 de junio de 2014

Guinness bundt cake

Hace ya un par de meses que hice este bizcocho, un domingo que me "abandonaron" por los caballos y en vez de pasar el día en la feria decidí pasarlo entre fogones. 
La lata de cerveza llevaba mucho más que dos meses en casa, tantos como hace que salió el libro de "El rincón de Bea". 


Aborrezco la cerveza, tanto negra como rubia, pero tenía muchísimas ganas de probar este bizcocho porque siempre leo que no sabe a cerveza. Pero me decepcionó: ¡ a mi si me sabe a cerveza! Llamarme rarita o lo que queráis, pero sobre todo al primer bocado, no me gusta nada el sabor que deja. Luego no tanto, pero vamos, que no me gustó mucho, la verdad. 

Casi siempre suelo dividir las cantidades para no hacerlos tan grandes porque solo somos dos, pero precisamente con éste no lo hice. Aunque a Juan le gustó más que a mi (no le sabe a cerveza, claro que a él si que le gusta) no fuimos capaces de acabarlo.


INGREDIENTES:
  • 250 gr. de mantequilla
  • 300 gr. de azúcar
  • 2 huevos XL
  • 280 gr. de harina
  • 1 1/2 cucharaditas de bicarbonato
  • 3/4 cucharadita de sal
  • 180 ml. de creme fraiche
  • 235 ml. de cerveza negra guinnes
  • 50 gr. de cacao en polvo

PREPARACIÓN:

En un cazo a fuego lento poner la mantequilla y la cerveza. Cuando rompa a hervir retirar del fuego y añadir el caco en polvo. Batir hasta que esté disuelto y sin grumos. Dejar enfriar. 
Precalentar el horno a 175º.
Tamizar la harina con el bicarbonato y sal. Reservar.
Batir los huevos, el azúcar y la nata hasta que esté integrado. Añadir la mezcla de cacao enfriada y batir hasta que esté uniforme. 
Incorporar la harina en dos veces, batiendo solo lo necesario hasta que no queden restos. 
Volcar en el molde engrasado y hornear unos 35-40 minutos, hasta que el palito salga limpio. 
Dejar enfriar 10 minutos sobre una rejilla dentro del molde y luego desmoldar boca abajo. (Con cuidado, no os vaya pasar como a mi que casi me lo cargo, jeje)


Intentaré darle otra oportunidad en forma de tarta, cupcakes...