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jueves, 4 de febrero de 2016

Castaganole


Los castagnole son un dulce de carnaval originario de Italia. Los descubrí gracias a uno de mis blogs preferidos, "Kanela y limón", y desde aquella los hice ya un montón de veces. 

Son un bocado exquisito, fáciles y rápidos de hacer. Recuerdan en sabor a las tradicionales rosquillas que solemos disfrutar también en estas fechas. 

Os aseguro que las bolitas desaparecerán por arte de magia. Si no los probaste ya estás tardando!!!



INGREDIENTES:
  • 300 gr. de harina
  • 75 gr. de mantequilla derretida
  • 60 gr. de azúcar
  • 2 huevos M
  • 50 ml. de anís
  • 10 gr. de levadura química
  • ralladura de un limón
  • una pizca de sal
  • azúcar para rebozar
  • aceite para freír

PREPARACIÓN:

Batir los huevos. Añadir la mantequilla derretida, el azúcar, el anís y la ralladura de limón. Incorporar la harina y levadura tamizadas con la pizca de sal y amasar hasta que no pegue en las manos.

Formar bolas de unos 8-10 gr. y freírlas en abundante aceite hasta que estén doraditas. 

Dejar escurrir sobre papel de cocina y rebozarlas en azúcar. 

lunes, 20 de febrero de 2012

Freixós


Así les llamamos por esta zona a las filloas de carnaval. 

No iba publicar esta entrada porque las fotos son realmente malas. Los hicimos de noche y si mi casa ya tiene poca luz de día (y el tiempo poco acompaña), de noche todavía menos. Al final decidí hacerlo, ya subiré fotos mejores en otra ocasión.
Os dejo con la receta, que es como se hicieron y se siguen haciendo siempre en mi casa.



INGREDIENTES:
  • 3 huevos
  • 250 gr. de harina
  • 250 ml. de leche
  • 250 ml. de agua
  • 150 ml. de anís 
  • tocino
  • mantequilla
  • azúcar

PREPARACION:

Batimos primero los huevos. Añadimos la leche, el agua y el anís y seguimos batiendo. Incorporamos la harina y batimos todo bien batido, que no queden grumos.


Con un trozo de tocino vamos engrasando la sartén donde vayamos a prepararlos. Cogemos el líquido con un cucharón y lo vertemos cubriendo el fondo. Vamos tanteando la medida de líquido que nos haga falta para que queden lo más finitos posible.



Lo más difícil viene ahora. Cuando esté hecho por un lado,  le tenemos que dar la vuelta al freixó con los dedos, intentando no quemarnos. Cuánto más lo pensemos más nos quemaremos. Nos ayudamos de una palita de madera para levantar un poco los bordes. Los agarramos con las dos manos y vuelta. Tiene que ser rápido, sino romperán. Y así hasta que acabemos el líquido.


Hay quién los come ya así, pero en mi casa los volvemos a calentar después con mantequilla, enrollados.



Después en el plato se les echa azúcar, pero también se les puede echar miel, nata, chocolate, dulce de leche, lo que queramos. Por aquí lo más común es echarles azúcar.


Orejas


Uno de los próductos típicos de carnaval son las orejas. Casi todo el mundo que conozco las hace finitas y crujientes, que apenas las tocas ya se rompen. Y aunque están ricas, a mi me gustan más gorditas. Así las hace la madre de mi chico. Así que esta vez la receta se la pedí a ella.
Me dio los ingredientes, pero sin cantidades, todo a ojo le echa ella. Hay que ver lo fácil que lo hacían antes echando todo a ojo y lo bien que les quedaba.
Confieso que es la primera vez que las hago, pero creo que me quedaron bastante bien. Por lo menos mucho no duraron. 
Si os gustan las orejas gorditas, os gustarán.

INGREDIENTES:
  • 3 huevos
  • una cucharada de manteca de vaca
  • ralladura de medio limón 
  • cuatro cucharadas de azúcar
  • medio vaso de anís
  • harina, la que admita (unos 400 gr.)
  • 20 gr. de levadura fresca
  • una pizquita de canela (opcional)
  • aceite para freír
  • azúcar para espolvorear

PREPARACION:

Batimos los huevos bien batidos. Incorporamos el azúcar y seguimos batiendo. Añadimos la ralladura de limón, la pizquita de canela y el anís. Mezclamos bien con la manteca. Deshacemos la levadura y la vamos mezclando con la harina que nos haga falta. Que quede una masa maleable, ni blanda, ni dura. Dejamos levar.
Para estirar las orejas lo podemos hacer con un rodillo o simplemente con las manos, ya que no las vamos hacer finas, cogiendo porciones del tamaño deseado. A mi me gusta que no sean demasiado grandes. Prefiero comer dos y no una enorme. 
Las freímos en abundante aceite dándoles la vuelta y teniendo cuidado que no se quemen. Las ponemos sobre papel de cocina para que absorva el exceso de aceite y espolvoreamos con azúcar por encima. 
Si queremos que queden con forma de oreja, al freírlas con un tenedor las engruñamos un poco en el medio, así lo hacía mi abuela.