Empezamos la semana con unas ricas empanadillas que, como muchas de mis propuestas, nos sirven para aprovechar restos que nos quedan de otras comidas. En este caso le tocó al pollo caserito de la semana pasada.
Es un poco laborioso, pero es como las croquetas, si cuando te pones a ello haces abundantes y las congelas, las tienes ahí para cualquier momento que no sepas que poner.
En este caso el pollo era poco y no me dio para hacer gran cantidad, pero la masa si me sobró y la congelé para otra ocasión.
INGREDIENTES:
Es un poco laborioso, pero es como las croquetas, si cuando te pones a ello haces abundantes y las congelas, las tienes ahí para cualquier momento que no sepas que poner.
En este caso el pollo era poco y no me dio para hacer gran cantidad, pero la masa si me sobró y la congelé para otra ocasión.
INGREDIENTES:
Masa:
- 300 gr. de harina
- 50 gr. de manteca de cerdo
- medio vaso de vino blanco
- medio vaso de agua
- una cucharadita de sal
- huevo batido para pintarlas
Relleno:
- restos de pollo asado (unos 150 gr.)
- media cebolla
- dos zanahorias
- dos tomates
- un huevo cocido
- sal
- aceite
PREPARACIÓN:
Calentamos la manteca en un cazo con el vino y el agua, sin que llegue a hervir y se lo añadimos a la harina con la sal. Amasamos hasta que esté suave y formamos una bola. Mejor meterla una horita en la nevera antes de estirar y cortar las empanadillas. En este caso las corte cuadradas y luego las cerré a la mitad por una de las esquinas.
Para el relleno doramos la cebolla bien picadita en un poquito de aceite. Añadimos las zanahorias en trocitos pequeños, dejamos unos minutos e incorporamos los tomates pelados y picados menudos. Dejamos que se haga unos 10 minutos. Mezclamos con el huevo y el pollo picado. Rectificamos de sal si hace falta.



























